«Trabajo, economía, paz y medio ambiente». José Fernando Jiménez
Conferencia «Trabajo, economía, paz y medio ambiente.» a cargo de D. José Fernando Jiménez
Esta ponencia forma parte del I Seminario de Introducción al Humanismo Cristiano organizado por la Cátedra de Humanismo Cristiano Instituto Hervás- UCAV cuyo objetivo es dar a conocer la gran aportación del Humanismo Cristiano en la Sociedad y Cultura actual, desde el ámbito histórico, antropológico, social-cultural y de pensamiento.
«La naturaleza social y política del hombre. La justicia y bien común.» Javier Pardo Torregrosa
Conferencia «La naturaleza social y política del hombre. La justicia y bien común» a cargo de D. Javier Pardo Esta ponencia forma parte del I Seminario de Introducción al Humanismo Cristiano organizado por la Cátedra de Humanismo Cristiano Instituto Hervás- UCAV cuyo objetivo es dar a conocer la gran aportación del Humanismo Cristiano en la Sociedad y Cultura actual, desde el ámbito histórico, antropológico, social-cultural y de pensamiento.
«Dignidad y libertad de la persona. Los Derechos Humanos». Javier Pardo Torregrosa
Conferencia «Dignidad y libertad de la persona. Los Derechos Humanos» a cargo de D. Javier Pardo. Esta ponencia forma parte del I Seminario de Introducción al Humanismo Cristiano organizado por la Cátedra de Humanismo Cristiano Instituto Hervás- UCAV cuyo objetivo es dar a conocer la gran aportación del Humanismo Cristiano en la Sociedad y Cultura actual, desde el ámbito histórico, antropológico, social-cultural y de pensamiento.
«Introducción, historia y pensadores del Humanismo Cristiano». Manuel Alonso Avilés
El bien común en la filosofía clásica y moderna
Verdad y relativismo en las profesiones sanitarias
Universidad Católica de Ávila, Cátedra de Humanismo Cristiano
POR D. EDUARDO MARTÍNEZ

Parar la espiral negativa
CEU Instituto de la Democracia
Los partidos, los candidatos; gestionan mal, cambian de opinión, gritan, son veletas, no saben lo que son. A veces las diferentes siglas esconden unas pocas ideas; las desavenencias son creadas y convenientes electoralmente; un proyecto de España no tiene significado, o si lo tiene, parece más un proyecto de anti España. Algunos políticos quieren medrar; otros solo mantenerse; unos son idealistas, pero no saben exactamente de qué; y, quizá lo más triste, algunos, incluso Presidentes de Gobierno, tienen un nivel cultural pobre, muy pobre, parecen conductores de coche al volante de camiones, no digamos cuando son marineros elevados a Almirantes.
Seguro que se les ocurren ejemplos; carecer de virtudes supone que una sociedad, en lugar de crecer y navegar por las turbulentas aguas del mundo con un destino más o menos claro, deriva sin rumbo a merced de los vientos que soplen. No, no piensen que, “bueno, pero aquí seguimos”, pues cada día, la barca es más débil y su tripulación también lo somos. Las demás barcas nos sobrepasan y cada vez podemos ser menos nosotros mismos. Poco podemos hacer por nosotros y para mejorar el mundo si somos cada vez más débiles, sin el fortalecimiento de la virtud.
Sin embargo, en el fondo de todos, late el deseo de superación. Detrás del pesimismo, la enorme mayoría, aquellos que creen en España, deseamos que todos vivamos mejor. Anhelamos una sociedad más robusta, de paso firme, que transmita paz social y seguridad, incluso orgullo. Una sociedad en la que la dignidad de la persona sea respetada y valorada.
La cuestión es que las manchas ya prácticamente impiden ver el cuadro. Necesitamos restauradores, no ya de la imagen del cuadro, si no de la tela del lienzo y del marco.
¿Y qué hace falta para lograr esa utopía imposible?
Primero negar que sea imposible, quien eso dice desanima el esfuerzo de mejora, de cualquier mejora, cuyo principio es dar el primer paso.
Difícil es jugar un partido de futbol con aquellos que lo que quieren es segar la hierba. Igualmente es imposible construir una sociedad sana si a aquellos que la quieren destruir se les da el papel de aparejador. No pueden ser fiel de la balanza ni usarse como apoyo político, a costa del bien común de España. El papel de partidos nacionalistas y antisistema no puede suponer un poder de chantaje que además rema en sentido contrario.
Se necesitan partidos políticos con sentido de Estado, capaces de ver a los demás partidos como aquellos con los que se puede dialogar. Se tiene que poder buscar soluciones comunes con un Podemos o con un Vox que cuentan o han contado con millones de votos. Tantos votantes no se pueden equivocar en absolutamente todo; entre ellos abundarán también las buenas voluntades, los inteligentes y las mentes sanas; con criterios distintos, pero es imposible que no existan puntos en común, para avanzar juntos aun siendo de partidos alejados. Los partidos se tienen que ver, todos, con lealtad a España, a sus Instituciones, a cada uno de los españoles, y leales entre ellos mismos; independientes de injerencias ajenas o foráneas no transparentes.
Esos partidos con una visión de la España del futuro, en muchos aspectos compartida, podrían llegar a acuerdos de largo plazo. El largo plazo que permite que el primer paso en una dirección pueda ser seguido por un segundo en la misma, por un tercero del siguiente partido gobernando y mantenerse incluso cuando vuelva el partido que dio el primer paso. Cada paso parte de un escalón más avanzado y lleva proporcionalmente más lejos, puro interés compuesto del largo plazo al servicio de los objetivos superiores de un país. Cuando hay grandes acuerdos entre los partidos, los ciudadanos al final no solo están agradecidos, también orgullosos, de aquellos que les hicieron avanzar como sociedad.
Unos acuerdos que suponen poner rumbo: a la Educación sin sectarismos; a la Justicia independiente y eficaz; a una Sanidad valorada; al trabajo sin paro; al fomento de la natalidad; a una Cultura de la Hispanidad compartida; a una Política Exterior iberoamericana y europea sólida; a un Plan Hidrológico Nacional sensato; rumbo para enderezar la estructura atrofiada del Estado actual desmesurado, caro e ineficaz…
¿Se imaginan caminar con rumbos comunes? ¡Ilusionante!
Hace falta desterrar la difamación, los tonos estridentes, bajar el diapasón del insulto, que se vea en el tono reflexivo y cabal quien de verdad nos convence. La discusión calmada puede tener tanta intensidad como cualquiera otra, pero deja que las ideas de todos se vayan puliendo y mejorando, sin heridas, presuponiendo que el otro, en algo, también tuvo razón. La verdadera corrección política no es la cultura de la cancelación, es la forma educada de expresarse en libertad.
Que aquellos que representan a los ciudadanos puedan hacer gala de honradez sin mancha, esfuerzo sin descanso, alto nivel de conocimiento y de inteligencia, y capacidad de cooperación. Si además son buenas personas y sabias, voltereta con tirabuzón. Pero para ello hay que atraer a los mejores, no descalificando al político, sino prestigiándole. El político se lo tiene que merecer y el ciudadano respetar el trabajo del servidor público.
Seguro que muchos leyendo lo anterior, mientras piensan el beneficio social y personal que a todos supondría, se les escapa aquello de “¡pero hay que poner los pies en la tierra!” Quizá, pero con los pies en la tierra el ser humano se habría quedado quieto, no se habrían hecho misiones imposibles: ni Balmis y Zendal hubiesen navegado salvando la vida de tantos, ni nos sobrecogeríamos al levantar la mirada en la Sagrada Familia de Gaudí.
https://institutodemocracia.ceu.es/noticias/para-la-espiral-negativa/
Presentación de la Cátedra de Investigación “Humanismo Cristiano”.

La Universidad Católica de Ávila y el Instituto Hervás presentan una nueva cátedra dedicada al Humanismo Cristiano. El acto tendrá lugar el próximo martes 10 de octubre a las 12:30 en el Salón de Grados de la Universidad Católica “Santa Teresa de Jesús” de Ávila. El evento podrá seguirse de manera online en el canal de YouTube de la Universidad.
Junto a la rectora de la UCAV, Dña. María del Rosario Sáez Yuguero, y el vicerrector de investigación, D. José Antonio Calvo Gómez, participarán D. Fernando Lumbreras, presidente del Instituto Hervás, D. Carlos Barros de Lis Tubbe, como coordinador de la cátedra, y Dña. María San Gil Noain, invitada de excepción por su estrecha relación con el ámbito del Humanismo Cristiano.
Contexto y objetivos
La Universidad Católica de Ávila sigue aumentando sus espacios de colaboración académica, esta vez junto al Instituto Hervás, una asociación comprometida con la transformación de la sociedad en sus aspectos humanos, sociales y culturales. Tiene por punto de partida el Humanismo Cristiano como cosmovisión del hombre y de la sociedad, así como la defensa de la dignidad integral de la persona.
La cátedra nace movida por el “estado de desorientación general que se aprecia en la sociedad respecto a los valores, principios y criterios éticos, dando lugar a una extensión de conceptos antropológicos que, de alguna manera, corroen la esencial dignidad humana”, en palabras de su coordinador, Carlos Barros de Lis.
A través de esta iniciativa se quiere vincular el espacio académico universitario contemporáneo con la riqueza y el legado de distintas corrientes de pensamiento como la Doctrina Social de la Iglesia, el pensamiento clásico estoico, la Escuela de Salamanca, el Derecho Natural y el personalismo de principios del siglo XX, con el objetivo de ofrecer respuestas sólidas a los desafíos de la actualidad. Para ello se busca una puesta al día en su lenguaje y metodología de comunicación, para lograr que su mensaje sea asimilado por los diversos sectores de la sociedad actual, transformándose de este modo en una herramienta efectiva y útil.
Actividades
La actividad de reflexión, estudio, recopilación, ordenación y adaptación de lenguaje es el primer paso para logar las propuestas de esta cátedra. En ese proceso se pretende fomentar y divulgar el concepto de Humanismo Cristiano, con una proyección académica nacional y en Hispanoamérica.
La cátedra quiere servir como elemento de comunicación, cohesión y colaboración en iniciativas académicas o sociales, para englobar a todos aquellos que comparten la inquietud del Humanismo Cristiano. Se programarán charlas formativas y divulgativas, congresos y encuentros académicos, además de otros eventos que sirvan como multiplicador de los trabajos y propuestas en este ámbito. En definitiva, esta cátedra y sus actividades quieren ejercer como un nodo en la red de personas, asociaciones y entidades educativas que busquen lo mismo, siempre desde la reflexión, el trabajo y la creación de contenido actualizado, abierto a trabajos y nuevas ideas.
INSTITUTO HERVÁS
El Instituto Hervás es una asociación comprometida con la transformación de la sociedad en aspectos humanos, sociales y culturales. Su punto de partida es el humanismo cristiano como cosmovisión del hombre y de la sociedad, así como la defensa de la dignidad integral de la persona desde su concepción hasta la muerte. Destaca la importancia de la familia como núcleo social y reconoce la biología como determinante de la antropología humana frente a la Ideología de género.
Además, el Instituto Hervás fomenta la búsqueda de la Verdad en todas las facetas de la vida, oponiéndose a la posverdad, el relativismo y la confusión. Defiende la Justicia en todas sus dimensiones humanas y sociales, especialmente en relación con los más débiles. Aboga por la Libertad responsable de la persona frente a los Estados y organismos supranacionales, fortaleciendo la sociedad en contraposición a un Estado que debe tener límites. Promueve la educación integral como fundamento del desarrollo personal y reconoce el trabajo como un elemento fundamental en el desarrollo humano.
El Instituto Hervás fomenta lo bueno, lo bien hecho, lo estético, lo noble, el esfuerzo y el mérito, buscando elevar el espíritu humano. Asimismo, trabaja por hacer las sociedades más humanas, seguras, amables y alegres, mejorando el entorno para el desarrollo de las aspiraciones de las personas y las familias. También valora el estudio de la Historia como una forma de fortalecer los lazos que unen a las sociedades y abrir ideas para el futuro, prestando especial énfasis al mundo de la Hispanidad. Por último, promueve el cuidado del medio ambiente con una perspectiva de ecología no demagógica.

