Desde la dignidad de la persona hasta el Bien Común

El punto de partida del Humanismo Cristiano es la visión antropológica de la persona cómo única desde su concepción hasta su muerte. Cada uno es único y todos son únicos. Esto confiere a cada persona una dignidad completa.

Desde esa dignidad la persona desarrolla su vida y junto con otros, formando comunidad, formando sociedad, camina en su desarrollo.

La meta de ese caminar es el Bien Común.

Desde la dignidad personal hasta el Bien Común se encuentra el contenido del Humanismo Cristiano.