La Comunidad Política

Los elementos sociales

522.- Factores de una Comunidad.

Analicemos en primer lugar los elementos o factores que intervienen en la convivencia humana, descomponiendo y diferenciando unos de otros. Los básicos son cuatro: las personas, el suum, las fuerzas y el régimen u organización.

523.- Las personas.

Vemos en primer término mujeres y hombres que son, que somos, una mezcla de racionalidad y de absurdo, de prudencia y de necedad (como sabemos por la Ontología), cada uno con sus creencias, sus ideas morales, su conciencia y sus pasiones. Cada cual es para sí mismo «Yo» y los demás semejantes son para él «Tú», de manera que quienes conviven en un lugar y en un tiempo determinados forman una Comunidad, del tipo que sea, pues observamos que hay muchas y muy diferentes entre sí.

524.- El «suum»: vida, libertad y bienes.

Divisamos igualmente que también hay cosas o realidades diferentes de las personas, y que sintetizando son la vida de cada hombre, su libertad (en el sentido moral) y sus demás bienes, incorporales o corporales. Vida, libertad y bienes son el «suum» de cada cual, lo suyo, algo que siempre ha existido y existe con independencia de su forma de atribución, y que provoca en los hombres dos palabras mágicas que oímos constantemente: mío y tuyo. Es posible, y aún probable, que los que vivían en los Campos Elíseos, en aquellos siglos dichosos a quienes los antiguos pusieron el nombre de dorados o en la morosofica Utopía, ignorasen estas dos palabras: tuyo y mío. Pero aquí, en la tierra, los hombres de carne y hueso utilizan esas dos palabras, lo mío y lo tuyo, como moneda corriente para expresar que cada persona tiene (o quiere tener) lo suyo, es decir, su vida y su libertad (que es lo suyo interno o inmanente) y también sus otros bienes (lo suyo transcendente o exterior). Esto es lo que, sustantivizando el término latino, llamo «suum»,«lo suyo», lo de cada cual.

525.- Las fuerzas: fuerza física, fuerza de la razón y fuerza del amor.

¿Cómo dar a cada uno lo suyo? Para intentar contestar a esta pregunta tenemos que acudir al tercer elemento social que apunté: las fuerzas que mueven a las personas, relacionándolas entre sí y con los bienes. Como ya sabemos el Mundo que contemplamos no es estático, es dinámico. En sentido impropio puede decirse que está vivo, ya que es energía relativa en continua acción y reacción, de manera que  las personas están viviendo (yo existo sintiendo y pensando), en gerundio, lo que significa que tienen la cualidad de ser movidos y de mover (en sentido aristotélico, no en el meramente local), de ser causados y de ser causa. Usando la que desde Newton es la noción básica de la mecánica, las personas utilizan fuerza. Como animales absurdos que son en sus relaciones mutuas usan fuerza bruta, que es la fuerza material o física. Como seres que además poseen una razón, que no es dios, pero que es, utilizan también en sus relaciones mutuas una fuerza que es más propiamente humana, la fuerza de la razón, a la que también podemos llamar fuerza nouménica o fuerza moral. Y como hombres morosofos queremos, rechazamos, sufrimos, nos alegramos, y en definitiva vivimos, en función de las fuerzas bruta y racional, es cierto, pero también de forma determinante influenciados por esa gran fuerza cósmica que es la fuerza del amor, a la que como ya dije también podemos llamar propiamente fuerza del bien. De manera que tenemos un «cuerpo» capaz de ejercer fuerza bruta; una «razón» que nos permite pensar y querer ejercitando así la fuerza de la mera razón; y, en fin, un sentimiento al que llamamos buen «corazón» que nos mueve hacia el bien impulsados por la fuerza del amor: estas son las potencias que utilizamos para intentar dar a cada cual lo suyo.

526.- La organización o régimen (político) del suum.

Vemos que mujeres y hombres se organizan en Comunidades de muy distinto signo, y que disputan constantemente entre ellos por lo tuyo y lo mío (vida, libertad y bienes), y comprobamos que en tales combates emplean todas las armas de que disponen, tanto la fuerza bruta, como la de la razón, como incluso la del amor. Con frecuencia las tres van entremezcladas, incluso justificándose unas a otras. Pero eso no impide que, fijándonos más detenidamente, podamos diferenciar las distintas formas de organizar las Comunidades humanas en función de la fuerza que se utiliza.

José Ramón Recuero

Cómo organizar bien una auténtica Comunidad Política

518.- Por tanto, la cuestión es en determinar cómo organizar bien  una auténtica Comunidad Política que se diferencie de una Cuadrilla de Bandidos.

Debemos intentar averiguar de qué manera hay que organizar en justicia lo tuyo y lo mío, que es lo más difícil y complicado del mundo. Lo que me lleva a hacerme las siguientes preguntas: ¿por qué un hombre debe obedecer a otro?, ¿por qué muchos deben obedecer a esos pocos que monopolizan la coacción que llaman legal?, en definitiva, ¿por qué obedecemos a quienes nos mandan? ¿Simplemente porque tienen el poder, la fuerza física superior, y así convierten sus órdenes en leyes? En ese caso, ¿puede existir un monipodio legal?

519.- El buen edificio político.

No quiero ni puedo ocultar mis aspiraciones: aspiro a una Política basada en la decencia, con varios poderes que se limitan entre sí y con democracia auténtica, respetuosa con nuestros derechos naturales, que son previos al poder, y justa, que ampare nuestras vidas, libertades y bienes.

José Ramón Recuero

HUMANISMO Y POSHUMANISMO

Por José Amengual

1. DOS COSMOVISIONES ANTAGÓNICAS


– HUMANISMO: LA CULTURA DE LAS TRES COLINAS

El Gólgota: El Cristianismo, La Acrópolis: La Filosofía, El Capitolio: El Derecho

– POSHUMANISMO: LA CONTRACULTURA DE LAS TRES CAVERNAS

El Nihilismo: La imposibilidad de conocer la verdad.
El relativismo moral: La validez de todas las concepciones morales.
El identitarismo excluyente: La sustitución de la identidad personal, la que nos hace únicos, por la de pertenencia a un colectivo excluyente.

– La Civilización se ha desarrollado sobre la base humanista, consagrando las libertades y derechos individuales como propios de la dignidad ontológica del ser humano y ha progresado aplicando la ecuación:

PROGRESO = LIBERTAD + RESPONSABILIDAD + CREATIVIDAD + RIESGO

– El Poshumanismo conlleva:
. Restricción de las libertades individuales
. Abolición de la ética de la responsabilidad . Freno a la creatividad
. Desincentivación del riesgo

– El Poshumanismo impide el progreso individual y social, por lo que es incompatible con la sociedad del conocimiento, la única que nos abre la senda de la consolidación de la Civilización y de su futuro.

2. POSHUMANISMO, TOTALITARISMO Y ÉLITES GLOBALES

– La Civilización construida sobre la cosmovisión humanista ha producido una extraordinaria evolución cuanticualitativa, de forma directa en los países democráticos e indirecta en países con regímenes autoritarios o totalitarios:

. Crecimiento exponencial de la población mundial, frenada por el auge del Posthumanismo que propugna el aborto y el descarte de la natalidad.
. Culturización de la población mediante el acceso generalizado a la educación.

. Extraordinario desarrollo económico que ha dado lugar a unas clases medias mayoritarias.
. La estructura organizativa piramidal está siendo sustituida por sistemas en red.

. Socialización centrada en las megalópolis.

– Esa acelerada evolución se ha producido en un nuevo marco económico, tecnológico y geopolítico:

. Hipertrofia del gasto público.
. Endeudamiento público y privado inasumible.
. Deslocalización y dispersión de la producción.
. Logística internacional especialmente vulnerable.
. Eclosión generalizada de las TICs, Tecnologías de la Información y la Comunicación.
. Globalización / Generalización del libre mercado.
. Fracaso del uso de la fuerza militar en los conflictos regionales.
. Irrupción del meteoro chino en el tablero geoestratégico mundial.
. Emigraciones masivas.
. Nuevo mapa energético y nuevas materias primas.
. Creciente supeditación de los estados – nación a una jerarquía globalista autoritaria.

– La pujanza de las sociedades de ciudadanos libres e iguales o con crecientes aspiraciones a serlo, ha puesto en peligro el poder de las élites oligárquicas globales, que están reaccionando con la adopción de una estrategia de implementación de la cosmovisión poshumanista, instrumentada a través de la ideología totalitaria neocomunista. De esa forma se configura una connivencia a escala mundial entre los grandes poderes económico-políticos, que supeditan el antagonismo ideológico al colaboracionismo contracultural.

3. LA DISTOPÍA POSHUMANISTA

Con el fin de conseguir la hegemonía de la cosmovisión Poshumanista, las élites globalistas han generado una batalla cultural sustentada en una proposición contracultural tan irracional como contradictoria en términos, por lo que, tarde o temprano, esa batalla está abocada al fracaso:

. El nihilismo es absolutamente incoherente con la imposición de lo “políticamente correcto”.

. Unas élites que suprimen la libertad intelectual se están negando el progreso en todos los órdenes, por lo que están renunciando a su propio futuro.

. El proceso de sustitución de la persona con sus libertades y derechos por el de pertenencia a un colectivo predeterminado, al que se le otorgan privilegios discriminatorios, choca frontalmente con la necesidad innata de la persona de realizarse como tal y no como perteneciente a un colectivo.

. El asalto a las libertades individuales comporta la sustitución de la meritocracia y el pluralismo por la “diversocracia” y la “cancelación”.

. Las políticas contraculturales terminan cercenando el desarrollo cultural, científico, tecnológico y económico, por lo que el sistema que las adopta está abocado a su implosión.


Madrid, diciembre 2021

José Amengual

BIBLIOGRAFÍA:

GILLES LIPOVETSKY (1944-) “LA ERA DEL VACÍO”

JOSÉ MIGUEL ORTÍ BORDÁS (1938-)
“OLIGARQUÍA Y SUMISIÓN” / “DESAFECCIÓN, POSDEMOCRACIA,ANTIPOLÍTICA”

GIANNI VATTIMO (1936-) “EL PENSAMIENTO DÉBIL”

ERNESTO LACLAU (1935-2014) Y CHANTAL MOUFFE (1943-) “HEGEMONÍA Y ESTRATEGIA SOCIALISTA”

DALMACIO NEGRO PAVÓN (1931-)
“LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQUÍA”

JÜRGEN HABERMAS (1929-)
“TEORÍA DE LA ACCIÓN COMUNICATIVA”

JEAN-FRANÇOIS LYOTARD (1924-1998) “LA CONDICIÓN POSMODERNA”

THEODOR ADORNO (1903-1969) Y MAX HORKHEIMER (1895-1973) “DIALÉCTICA DE LA ILUSTRACIÓN”

HERBERT MARCUSE (1898-1979) “EL HOMBRE UNIDIMENSIONAL”

ANTONIO GRAMSCI (1891-1937)
“EL MATERIALISMO HISTÓRICO Y LA FILOSOFÍA DE BENEDETTO CROCE” “NOTAS SOBRE MAQUIAVELO: SOBRE LA POLÍTICA Y SOBRE EL ESTADOMODERNO” / “CARTAS DEDE LA CÁRCEL”

Política y actualidad

511.- No obstante el actual nihilismo postmoderno ha hecho Comunidades Políticas en las que cada cual hace lo que quiere, y en las que los Estados también  hacen lo que quieren.

Esta es la actual dialéctica de la libertad: cada uno hace lo que desea, sin normas, y el Poder también. De esta forma ata a sus ciudadanos con grandes cadenas, más fuertes que las que Platón pudo imaginar, a modo de una bestia artificial que todo lo ve y todo lo controla. Continuamente se habla de libertad, mientras que de hecho cada vez carecemos más de ella. Hemos creado un sistema político en el que cada persona es una insignificante parte de un Cuerpo Político cuya Voluntad General todo lo puede, puede mandar cualquier cosa, sin límites.

512.- De esta forma el Poder es ahora la única fuente de la Moral y del Derecho.

Los hombres que de hecho lo ejercen tienen en su mano las dos espadas: la de la ética y la de la ley, la del alma y la del cuerpo. Con lo que quienes mandan nos atan hasta el alma, imponen a todos mediante la fuerza de sus leyes sus ideas, las ideas morales que se les antoja.

513.- La Política ha absorbido todo lo nuestro.

Escribe Ortega en La rebelión de las masas que «el politicismo integral, la absorción de todas las cosas y de todo el hombre por la política», es una de las técnicas que se han usado para socializar al hombre y vaciarlo de soledad e intimidad, causándole «hemiplejia moral». Así es, la Política ha absorbido todo lo nuestro, y ha provocado que el hombre haya perdido la capacidad de pensar por sí mismo y de tener una religión y una moral propias.

514.- Y ha atraído a ella gentes poco instruidas.

Políticos juiciosos, preparados, templados, ecuánimes, con visión de futuro, es lo que hoy día más necesitamos, y acaso de lo que más carecemos. Actualmente la Política es un golfo de confusiones en el que con más frecuencia de la desead se engolfan gentes poco instruidas deseosas de ganar pronto mucho dinero, algunos entran en ella buscando el lucro y la ganancia, como los que estaban en torno a Estratocles y Dromóclides, que se exhortaban unos a otros para la «cosecha del oro», tal como en broma llamaban a la Política (Plutarco, Consejos Políticos 798f).

515.- A lo que hay que añadir que la oligarquía que manda en los partidos políticos ha ocupado el Estado.

Todo él. Se ha adueñado de la voluntad popular, del bien común, de las instituciones, de todo. Los teóricos representantes del pueblo están sometidos a su mandato imperativo. Y los ciudadanos nos hemos convertido en meros espectadores, sospechosos de no cumplir sus leyes además.

516.- Y que se practica a discreción el arte de la mentira política.

Hay una máxima de Tiberio, seguida por Luis XI de Francia, que sigue estando de gran actualidad: para mandar hay que disimular. Ya dijo Platón que «parece que los gobernantes deben hacer uso de la mentira y el engaño en buena cantidad para beneficio de los gobernados» (República III, 389b y V, 459d), y esa demagogia sigue practicándose hoy en día. La mentira política se ha convertido en un arte, en una sutil técnica que se calcula, se sopesa, se destila y se dosifica a conveniencia, muy bien nos lo explicó hace ya tiempo Swift en un libro que tituló precisamente así: El arte de la mentira política. Más aun, la mentira de hoy es electrónica, instantánea, global, postmoderna y democrática, incluso se ha democratizado, pues ahora coexiste, tolerante, con las mentiras de la competencia.

517.- Todo lo cual hace necesario regenerar la política desde sus fundamentos.

Es necesario hoy más que nunca sentar las bases de una auténtica Comunidad de Derecho compuesta por ciudadanos libres e iguales, diferenciándola de otro tipo de organizaciones sociales. Y para eso hay que ir a los fundamentos, como siempre intento hacer, comenzando por plantear si hay alguna diferencia entre una cuadrilla de ladrones y un Estado, tal como se preguntó Trasímaco en el diálogo de Platón titulado República.

José Ramón Recuero

Política

507.- Política es el arte de gobernar una comunidad de ciudadanos.

Los hombres vivimos en Comunidad, ya señaló Aristóteles con su habitual sutileza que el hombre es por naturaleza un animal social, y que el insocial por naturaleza y no por azar es o una bestia o un dios, como aquel a quien Homero vitupera «sin patria, sin ley, sin hogar» (Política, 1253a; Ilíada, IX, 63). Vivimos juntos, convivimos, cada uno con sus creencias, sus pasiones, sus juicios morales acerca de bien y de mal, y con libertad en lo más íntimo de su ser. «Yo» encuentra a «Tu», convive con otras personas, y constata que hay también bienes que son diferentes a las personas, cosas a las que genéricamente podemos llamar suum (del que enseguida hablaré). Lo cual supone que para poder convivir y determinar el suum de cada cual (lo suyo) Yo y Tú necesitan organizarse políticamente, con lo que, en definitiva, cada uno está limitando de hecho la libertad de los demás que cohabitan con él. Esta es la cuestión a que se refiere la Política: el «deber ser de yo con otros o en comunidad», por eso es el arte de gobernar una Comunidad de ciudadanos.

508.- El fin de la Política.

Esta es la meta de la Política: discernir qué es justo y qué es injusto en Comunidad para librarnos de esos dos merodeadores que son la guerra y la tiranía, que con tanta frecuencia nos amenazan y afligen, permitiendo una convivencia justa, pacífica, libre y civilizada en la que cada uno tenga lo que en justicia es suyo.

509.- Los fundamentos de la Política son éticos y ontológicos.

Sin acudir a ellos los problemas políticos son laberintos sin salida. De manera que estos principios políticos se van a fundamentar en los principios ontológicos y morales antes desarrollados.

510.- Se trata de un arte difícil, pero sublime.

Kant nos dijo que el mayor y más difícil problema para la especie humana es instaurar una Comunidad cuya constitución política permita que la libertad de cada uno pueda coexistir con la de los demás (Ideas para una historia universal, 5º y 6º principios). Pero, por otra parte, este difícil arte es sublime, ya que si procurar el bien de una persona es deseable, conseguirlo para toda una Comunidad es noble y hermoso. Un buen sistema político es lo mejor que podemos dejar a las generaciones futuras.

José Ramón Recuero

LA NAVIDAD, ESE MISTERIO QUE PUSO FIN A LOS SACRIFICIOS A LOS DIOSES

Desde los tiempos extremadamente remotos de la existencia del ser humano sobre la Tierra; desde los albores casi de la humanidad, todas las culturas y civilizaciones, han adorado, temido y suplicado a dioses a los que entregaban sacrificios de animales o humanos, bien para aplacar sus iras, bien para la consecución o logro de sus plegarias. 

La sangre de los corderos, de los terneros, de los niños, de muchos seres humanos, se han derramado, resbalando por las piedras marmóreas desde el ara principal de los improvisados altares, desde los foros principales de los antiguos y majestuosos templos, desde los Fenicios a los Tartesos, los Persas a los Asirios, de Babilonia a Egipto…, incas, mayas o tchaltecas…

Sin embargo, surge un momento de la historia del Universo, en que un Dios, decide empequeñecerse inimaginablemente, y se implanta como embrión humano en el seno de una virgen-niña, de una modesta joven galilea que en una noche de invierno, alumbra a un hombre que vivirá 33 años haciendo el bien, proclamando bienaventuranzas, amando a los pobres, curando a los ciegos, besando a leprosos, dando ternura a los desvalidos, a los marginados, y misericordia a los desacarriados. 

Se entregará Él, Dios mismo, revestido de hombre, con su forma y sus limitaciones, como sacrificio humano ante el altar del mundo, ante la sinrazón, la injusticia, la incomprensión, el reproche, la crueldad y la tortura de los hombres. 

Es entregado a la mezquindad, a la humillación, al maltrato. Se flagela su cuerpo, se lacera su rostro, a su cabeza se incrustan  afiladas espinas. Se le asciende al lugar de su muerte, cargado con pesados maderos, mientras resbala entre su sudor y su sangre. Unos afilados clavos de hierro atraviesan a golpes los huesos de sus pies y de sus manos, que se quiebran… Y se le alza, en lo alto, en la cumbre, desde donde cuelga su maltrecho cuerpo, chorreando sangre, temblando de dolor y derramando lágrimas. 

El Dios creador del Cosmos, de lo Infinito, del Universo, es hoy Él entregado como sacrificio humano, caído, abatido, humillado, pleno de dolor, cubierto de pena…

Ahora ya no es un animal o un niño entregado a un dios falso de piedra o de madera. 

Ahora es el Dios mismo entregado y llevado al dolor y a la muerte, por su propia criatura.

La tarde oscura, se llevó su vida. 

Ya se consumó el Sacrificio del Dios Eterno, por Amor a los hombres, a sus criaturas. Después vino la Luz, y de donde enraizó la muerte, brotó la Vida para siempre, nació la Esperanza.

Y todo ello no nació ni en los dorados templos, ni en opulentos palacios, ni en altares de mármoles ni brillos. 

Fue sobre la sobria pobreza de un montón de paja, y en la temblorosa fragilidad de un niño. Ese es el signo de lo verdadero.

Almendralejo (España), 25 de Diciembre de 2021

Francisco La Moneda

La Libertad necesita Ley Moral y la Ley Moral es condición de la Libertad.

La Libertad necesita Ley Moral y la Ley Moral es condición de la Libertad.

Yo tengo al mismo tiempo un querer libre y un deber que cumplir, tenemos reglas morales precisamente para poder ser libres. Libertad y regla moral se necesitan mutuamente, son como dos caras de una misma moneda, una no puede existir sin la otra. Kant lo ha demostrado muy bien: el hombre tiene Libertad, querer, que es la piedra angular de la moral; y tiene también Ley Moral, deber, que sabemos que existe. Y ello no es una inconsecuencia, ni mucho menos, al contrario, ya que la Ley Moral es la condición bajo la cual nosotros podemos adquirir conciencia de la Libertad, saber que existe, eso dice Kant en el prólogo de su Crítica de la razón práctica, y yo estoy de acuerdo. La Libertad, añade, es sin duda la ratio essendi de la Ley Moral, es su condición, pues sin Libertad no podría haber tal Ley Moral; pero la Ley Moral, dice también, es la ratio cognoscendi de la Libertad, aquello que nos permite saber y ser conscientes de que somos libres. Sin Ley Moral no nos sentiríamos libres. También el juicioso Locke lo explica muy bien cuando dice que la Ley no es una limitación sino algo que preserva y aumenta nuestra libertad, y la define como «aquello que señala la dirección de las acciones de un ser libre e inteligente, hacia lo que es de su interés» (Segundo Tratado, 6, 57).

José Ramón Recuero. Cuestión 341