Una ventana a la Justicia

La Justicia es un principio que guía al humanismo cristiano con el fin de que cada persona pueda ser tratada con la dignidad que le corresponde. Todos deben sentirse como miembros de la comunidad social en la que vivimos y como tales respetados en sus derechos fundamentales. La Justicia, no es tratar a todos de la misma manera, ya que todos somos diferentes. Es dar a cada uno lo que le corresponde buscando el desarrollo de cada persona.

La Justicia en la vida se desarrolla en varios aspectos. Por una parte, la búsqueda de que, como personas, nadie se quede atrás y todos puedan desarrollar sus vidas en todos sus ámbitos. Por otro, que la sociedad tenga estructuras justas: una sociedad sustentada en la Verdad imprescindible sin la cual la Justicia es una quimera; unos órganos y procedimientos de administración de Justicia que funcionen y en las que las legítimas pretensiones vulneradas puedan verse resarcidas; un Estado que actúe con procedimientos sencillos, transparentes, buscando no favorecer intereses particulares; un Estado que favorezca el desarrollo de las personas sin invadir sus ámbitos ni acaparar actividades que le son ajenas.